REFLEXIONES DESDE LOS SENDEROS

Trabajar en los senderos realizando labores de mantenimiento, y tener interiorizado como hacerlos de forma automática, permite que tu cerebro pueda reflexionar sobre lo que haces, las consecuencias, el valor de ese trabajo y hacer la lista de la compra mientras haces tu faena.

En una de esas reflexiones en un sendero perdido alejado de la civilización, me dio por pensar en lo efímero de lo que estaba haciendo, trabajamos sobre el terreno que moldearon algunas personas hace decenas o centenares de años, ignoro si aquellos individuos reflexionaron sobre este concepto, algunos de aquellos senderos hoy se han convertido sin piedad en pistas forestales, carreteras o incluso autopistas… o simplemente la vegetación invasiva y su abandono los devoraron.

Cuando pienso en lo efímero de las cosas entiendo que este “valor” tiene muchos niveles distintos dependiendo de lo que hablemos, por ejemplo: un panadero hace un pan que en pocas horas será engullido por alguien y no por ello carece de importancia, igualmente un albañil construye una pared que seguramente durará mucho más que el pan, pero que con el tiempo deberá ser pintada, masillada, decorada o en el peor de los casos derribada porque ha dejado de ser útil, está claro que son dos cosas distintas pero ambas no son para siempre, o si…

Volviendo a los senderos y a las personas que los construyeron en su momento para comunicar pueblos, campos de cultivo o zonas de bosque, entiendo que pensarían en una supuesta perpetuidad de esos caminos y que a medida que fueron apareciendo los nuevos sistemas de transporte, fueron generaciones posteriores las que tomaron consciencia de que esos senderos tenían una obsolescencia programada y ligada directamente a los “avances” de la civilización, hay un momento en que trabajar en campos lejanos que no tienen un acceso con vehículo motorizado los convierte en lugares abandonados, y la despoblación total de antiguos barrios o masías permite que la naturaleza retome esos espacios que la mano humana ocupó durante años.

Hace un par de semanas mi buen amigo, Javi: un amante de nuestro entorno y de nuestros senderos que tiene casa en el pueblo, me comentaba que de camino hacia aquí venía reflexionando sobre que iba a suceder el día que yo dejase de mantener los senderos, y me preguntaba temeroso si había un relevo generacional para mantener esta labor, él conoció estos montes con todos los senderos cerrados y le da valor al trabajo que se hace en ellos, y ahora le preocupa que vuelvan a cerrarse cuando nadie vaya a mantenerlos.

Lamentablemente le tuve que decir que nadie hará este trabajo el día que yo me canse o no pueda hacerlo, algo que Javi ya sospechaba. Si, Enduroland MTB también será algo efímero, quizás no haya que esperar a que ocurra lo que le comenté a Javi, con otro incendio u otra nevada salvaje como la que tuvimos en 2017 bastará para que este paraíso de senderos vuelva a convertirse en monte no gestionado con caminos cerrados e invadidos por la vegetación, en términos médicos podríamos decir que hemos reanimado al paciente, pero que su supervivencia es cuestión de tiempo.

En el mundillo de los senderos y el MTB cada vez se habla más de la construcción de caminos, es la “evolución lógica” de lo que demandan los usuarios o el mercado, en España se han recuperado muchísimos senderos para un uso recreativo, algo que en otros países más lejanos no podían hacer y por eso se pusieron a construir, allí no habían caminos que recuperar y tuvieron que comenzar desde cero.

El punto en común entre estos dos tipos de caminos es que si queremos seguir usándolos de forma continua, también hay que mantenerlos del mismo modo, sino se cierran y hasta que venga otro.

Pero para rizar el rizo ahora también se ha puesto de “moda” construir en los senderos recuperados, se  implantan curvas peraltadas, rampas para saltar, se quitan las piedras y se compacta el terreno de forma intensa.

Si mantener un sendero recuperado en su formato o trazado original ya tiene un coste que a veces es difícil de asumir por las organizaciones gestoras, mantener además este “tunning” aún puede resultar más caro y difícil de financiar.

En algunos casos se cambian algunos tramos de los trazados antiguos y se reconstruyen para que sean más sostenibles basando esas labores en cómo se hace en los senderos construidos.

Me pregunto si al final, los trazados originales recuperados acabarán desapareciendo totalmente para ser sustituidos por infraestructuras “sostenibles”, y también me pregunto si quizás no empiezan a parecerse demasiado a las pistas forestales pero con la diferencia de que se tienen que mantener con herramienta manual, (no es una crítica, es una reflexión).

Sinceramente todo esto me pilla viejo, y sigo pensando que los senderos tradicionales deben recuperarse intentando mantener en lo posible su trazado original, devolverles la dignidad e intentar que mantengan el encanto que tenían en su momento, aunque a veces haya que rehacer las cosas por culpa de algún derrumbe.

Como viejuno, sé que esto que pienso es algo anti evolución, pero me aferro a esa idea romántica de restaurar desde el respeto lo que otros crearon, aunque su uso ya no sea el de aquellos tiempos, y hablando de ese uso, si estamos enfocando nuestro destino a un uso compartido, allanar o peraltar curvas para que aumente la velocidad, ¿no los convierte en más susceptibles de que haya un incidente entre senderistas y ciclistas por exceso de velocidad?, entiendo que en senderos específicos para MTB se pueda construir para aumentar la velocidad, pero aquí hacemos lo contrario, ponemos cosas para que la gente no corra tanto.

Quizás en un futuro alguien recupere senderos construidos modernos que hayan sido creados sobre antiguos para devolverles lo que fueron inicialmente, suena perverso, pero el concepto de “evolución” nunca deja de sorprenderme, dadle una vuelta.

Dicho esto, tengo claro que el trabajo que hacemos algunos en los senderos es totalmente efímero, puede durar incluso solamente días u horas como me pasó hace tres semanas, tras cortar cientos de pinos caídos en The Dark Side (la zona del incendio), vino un temporal de lluvia luego otro de viento y vuelve a estar todo colapsado, esa ingratitud de la Pacha Mama solo se resuelve volviendo de nuevo con la motosierra para comenzar de nuevo, algo que a veces es desesperante y solo se compensa con una pasión fanática por tu trabajo.

Si los senderos no tienen quien los mantenga y quien financie esas labores, su vida es muy corta, así que para ir concluyendo os recomendaría que visitéis y disfrutéis de cada destino mantenido cuanto antes, y que colaboréis lo que podáis con las organizaciones (eso ayudará a que duren un poco más), porque quizás la semana que viene caiga una nevada inusitada, o los gestores se queden sin dinero, o sin ganas, y ya sea tarde para hacerlo.

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